La exposición en linea de los proyectos de grado del Pregrado en Arte son un registro del paso de nuestros estudiantes por nuestro pregrado que documenta el trabajo que hacen para obtener el título de Mestro en Arte por la Universidad de los Andes.

Un mono, medio mono y cadeneta aquí y allá – Daniela Amado

Un nudo que el tiempo hizo en mi infancia y que, con paciencia, intento desenredar.

Cuando era niña, mi refugio tenía el aroma del castillo de ellos, el sonido de las agujas de Rochi tejiendo y el calor de su abrazo. Pero un día, el hilo se rompió.

Un monstruo distorsionó los recuerdos y convirtió las palabras en espinas. Su voz, cada vez más fuerte, se coló en los rincones de la casa, hasta que mi mamá y yo tuvimos que irnos. El miedo se volvió un ovillo apretado en mi pecho.

Pero el hilo nunca se pierde del todo. Con el tiempo, encontré la manera de remendar la relación con aquella reina del castillo, puntada a puntada, entre llamadas, mensajes y encuentros.

Descubrí que el hogar no era un lugar, sino ella.

 

Textos de los jurados de Tesis

Juliana Góngora

A Daniela Amado Ramírez

Sobre Hilo va, hilo viene, la memoria se entreteje

Te comparto a modo de cita una frase que escribiste en la introducción del texto:

Tú recordaste: “Tejer no es solo unir hilos, es sostener la historia para que no se nos deshilache el recuerdo”

A tu ritmo, ¿Qué continua, qué regeneras, qué recuperas en el sostener de esta historia?

En esta carta quisiera compartir contigo algunas puntadas de lo hablado durante la sustentación. Estos apartes también amplían los caminos que con esperanza veo en tu proyecto:

  • Uno de los aportes de tu trabajo es que reconstruye una tradición corporal, una memoria capaz de develar el trazo de cariño y cuidado de tus ancestros que ahora encuentra continuidad en ti de muchas maneras. Estas tradiciones están muy bien consignadas en el texto, lo que crea un bello relato que comparte con cuidado las vivencias personales de tu familia. Por ello es importante no perder de vista la relación sencilla, estructurada y honesta que tienes con la escritura. Leerte da la oportunidad de regenerar memorias que, aunque singulares, se ven orquestadas por un territorio conjunto. Continuar el relato detallado de las relaciones de pertenencia y vida, entre los cuerpos y el espacio, nos invita a revivir formas de estar y de ser conjuntamente, en comunidad, es por ello que tu texto también hila.
  • Considero que hay una labor muy bonita, y es la de continuar en el tejido regenerando los lazos y las fuerzas de vida. Te invitaría a seguir encontrando nuevas formas, además del tejido de las carpetas de tu abuela Rosalba, para darle paso a un hacer artístico más consciente que necesita de estas presencias (de tus abuelos) en la elaboración de los objetos, porque es la experiencia de vida que nutren lo que orienta el proceso artístico y crea la obra.
  • Las paredes del refugio tienen la cualidad de ser malla, se dejan traspasar, podrían sostener vida, siendo tutores (en el caso de las enredaderas) o podrían contener plantas que necesitan la luz, pero requieren de membranas para filtrarla. En lo personal el refugio también aloja la posibilidad de ser jardín y de explorarse en otras condiciones espaciales, por ejemplo, en un ámbito natural, en el paisaje, estudiando incluso variaciones de color en el recorrido de la luz sobre su superficie o abriendo la oportunidad para explorar el cobre en las cualidades de conductividad. Y ¿qué pasa si el refugio se invierte y comienza a ser vasija? ¿Es también un nido? (como lo mencionas en tu texto), o puede dejar de contener para ser piel que bordea un espacio o incluso para registrar el sendero de una gota de agua en sus nudos. Así mismo, te invito a revisar la instalación y sus dos momentos, por ejemplo revisar si las carpetas que cuelgan del techo, las cuales teje tu abuela más con el tacto y la memoria de su mano, de pronto puedan estar más al encuentro de las manos de forma cuidadosa, rememorando la forma en la que fueron hechas, priorizando el tocar.
  • Podrías trabajar los dibujos de las puntadas del mono, la concha y el sol que aparecen en el texto, cambiando su formato y ampliándolas desde el dibujo.

Deseo que puedas seguir uniendo tus redes familiares con la dulzura y amor con la que fuiste tejida.

Luz Adriana Vera

Hilo va, hilo viene, la memoria se entreteje

Daniela Amado Ramírez

Daniela Amado reconoce en el tejido una forma de configurar el tiempo como una unidad que integra sus recuerdos y la memoria familiar. Su práctica es un homenaje a la herencia de su abuela y a la sabiduría transmitida por las mujeres que la han resguardado y le han enseñado a traducir el mundo a través de las artes textiles. Para ella, estas prácticas encarnan el cuidado y reflejan la importancia de apropiarse de la noción de hogar desde una perspectiva íntima y personal.

Daniela realiza una construcción de la historia familiar desde la perspectiva y visión de varias etapas de su vida: la visión de una niña que observa su entorno a través de la mano de su abuela, y de una joven que construye desde cierta distancia su hogar, apoyándose en vínculos que traduce a través de las gramáticas artísticas y textiles. Rosalba, el epicentro que le transmitió el afecto con el que traduce el mundo y el arte. En ese contexto, el tejido se presenta como una técnica del cuidado, de atención al detalle y de transmisión de saberes.

Con el tiempo, comprendió que estas experiencias marcaron su forma de relacionarse con el arte y la memoria. Hoy, reconoce en esas prácticas una base para su trabajo artístico, donde el tejido se convierte en un medio para explorar vínculos afectivos, reconstruir recuerdos y generar sentido.

9